Circuito de viaje por Marruecos

Marruecos es un país amistoso, agitado y a la vez estimulante. Con sus inmensos mercados de artesanías al aire libre: alfombras, joyería y tallados en madera.
Los sabores únicos en sus comidas, siendo el cuscús el plato nacional: se trata de sémola acompañada por verduras y carne de cordero.
La bebida nacional es té verde con menta fresca y azúcar. El café es muy fuerte y el alcohol es fácil de encontrar en sus bares y restaurantes.
En la capital, Marrakesh, hay importante vida nocturna: salas de baile, bares, casinos, etc.
Día 1: Desde Tánger salida hacia el sur por la costa atlántica con hermosas vistas océano hasta llegar a Rabat.
Día 2: visita panorámica de Rabat con su inmenso Palacio Real, el Mausoleo de Mohamed V y la imponente Kasbah de los Oudaias. Luego traslado a Casablanca y recorrido por la ciudad donde se puede ver la gran Mezquita de Hassan II, una de las más importantes de la cultura árabe. Continuación del viaje hacia Marrakech.
Día 3: visita panorámica de esta ciudad dándose un tiempo para compras en los Zocos de Marrakech. Por las noches se puede vivir la fiesta de la fantasía.
Día 4: salida cruzando el Atlas, elevadas cumbres que frecuentemente se encuentran nevadas. En el camino se ven pequeños pueblos beréberes con la posibilidad de conocer el poblado fortificado de Ait Benhadou. Se continua el camino hasta llegar a Ouarzazate.
Día 5: en medio del Desierto del Sáhara se visita el Valle de las Kasbahs, los valles fluviales con miles de palmeras, las llanuras de piedras seguidas de oasis y pueblos de adobe y las impresionantes fortalezas defendiendo el camino. Luego, un recorrido a las Gargantas del Todra y su desfiladero. Continuación del viaje hasta llegar a Erfoudar. También se puede hacer una excursión con todo terreno a las dunas del Sáhara (al anochecer o al amanecer).
Día 6: salida de Sáhara hacia Fez para una visita antes de volver a Tánger.